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Las fotos de Tonet, El Tejero |
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Tonet el Tejero
La foto está tomada en los Viveros de Valencia. Es del 59 o 60, cuando muchas mozas estaban “sirviendo” en Valencia y venían a ca la Paquita los jueves y domingos por la tarde. Al parecer se me habían llevado de “escopeta” contra mi voluntad, porque recuerdo que estaba bastante cabreado (véase mi cara), por eso y porque la Fina me había obligado en mi casa a tomarme un vaso de leche que se había “cogido” un poco al hervirla, yo notaba mal sabor y no quería tomarla, incluso intenté escaparme corriendo escaleras abajo, pero ella estaba muy ágil y me pilló.
Parte de la tropa en Santa Catalina de Aras
Esta la titulo “Tuejanos en remojo”, el enano soy yo con 100 kilos menos, y a los lados mis padres, Toni y Paquita. Se tomó la foto en la playa de Nazaret, por la tarde, cuando mi padre había salido de la obra y pudo llegar al trote hasta allí.
Ahí están mis padres, que todavía no lo eran, pues mi madre está embarazadísima de mí, en una excursión a la presa del embalse de Benagéver, entonces del Generalísimo. Además de mis futuros padres, el Toni y la Paquita, van el primo de mi madre, Manolo Herrero, que había emigrado a Barcelona, y su familia.
AL volante del tractor, mi hija Amparo, y a su lado el desaparecido olmo del Portillo
Mi bisabuelo materno Simón con tres de sus hijos, cuando tuvieron que emigrar a Barcelona para trabajar. Una rama de la familia se quedó allí. La foto, sin fecha, calculamos que será de los años 30.
Es una postal para felicitarme en el día de mi santo, San Antón el del gorrinico (mira, otra costumbre), que me enviaba mi “abuelo Lucero”, el tío Agustín.
... especialmente a mi primica Raquel, seguro que no tiene esta foto de su padre. Es el día de mi comunión y del bautizo de mi hermano Javi, en la foto en brazos de mi tía Inés, con mi abuela Francisca y mi tío Ricardo en plan Elvis total, era el verano del ‘62.
Y ahora una encuesta sin ningún valor estadístico. Aquí están una foto de mi padre y otra mía, ambos con la misma edad y cumpliendo el servicio militar. Que voten las féminas a ver cuál de los dos es más guapo. Cuidado con lo que se vota, que soy muy sensible.
Mis padres, Toni y Paquita, el día de su boda.
De izquierda a derecha, están de pie Miguel, Fidel, Inés, Ricardo (el padre de Raquel, un beso, prima) y Enrique, sentados Toni (mi padre), los abuelos Vicente y Francisca y Vicente, es decir, la familia de los tejeros al completo.
En esta foto están a punto de zamparse una paellica, seguramente de conejos indianos, a mi abuela le salían muy bien, pero me parece pequeña para tanto comensal. Estaban en la tejería de Sinarcas, y se ve en primer término a mi tío Miguel, más conocido últimamente como “el Pegaso”, sobre todo en Titaguas, donde tenía casa. Junto a él, el hermano mayor, Vicente con la bota, que se casó y estableció en Sinarcas, a continuación la prima Pilar y sus hijos, luego mi padre con la guitarra y detrás los abuelos, Vicente y Francisca. Vemos a mi padre con la guitarra, detrás los abuelos, en primer plano mi tío Miguel y tras él mi tío Vicente con la bota en la mano. Obsérvese con detalle la vestimenta y "complementos". Entre ellos una prima con su hija, el marido sería el fotógrafo. Pero es de resaltar la alegría que denotan ante una sencilla paella, servida sobre unos trapos y un puñado de romeros en una mesa hecha con cuatro palos. Mi abuela Francisca era un prodigio guisando, porque hay que distinguir entre "guisar" y "cocinar". Sin apenas nada que meter en la olla o la paella, conseguía verdaderas maravillas. Su paella de conejos indianos no tenía parangón, y los caracoles "en guitón" tampoco los he vuelto a comer como los que ella hacía, por más que tengo la receta. Además en ella se revivía el milagro de los panes y los peces, pues sin nada a lo que echar mano, alimentaba su familia numerosa más los que se arrimaban. Mi abuelo Vicente murió siendo yo muy pequeño, pero le tengo un cariño especial. No sabía expresar lo que sentía, pero me cuenta mi madre que siendo yo de meses, cada día, al acabar la jornada, me traía un caracol, seguramente una vaqueta, porque según él me gustaba ver cómo se asaba en la lumbre, y luego me lo daban y yo me lo tragaba. Comenta mi padre la de ribazos que tuvo que desmontar el abuelo para encontrar cada día un caracol gordo en pleno invierno. Tengo que agradecerle mi prácticamente segura salvación, porque cuando fueron a bautizarme en un gélido día de Reyes, en la Iglesia de Tuéjar, él me llevaba en brazos como padrino, y al abocarme para que el cura me mojara la cabeza, me escurrí entre tanto trapo y vine a amerizar en pleno Jordán de la pila bautismal, que según recuerdo no tenía calefacción, así que estoy bautizado plenamente y a la antigua usanza, nada de cuatro gotejas en la cresta.
En esta instantánea, bastante maltrecha y que no he podido restaurar, aparecen mi tío Vicente ya casado con mi tía María de pie a la derecha, y a la izquierda mi tía Inés. Agachados, mi padre a la izquierda y mi tío Miguel, riéndose, en el centro.
Aquí tenemos las animadoras del Tuéjar C.F. a finales de los ‘40, con su entrenador ;-{))) Mi madre, Paquita, es la segunda de pie por la izquierda. Seguro que algunas de esas antaño lindas mozas, hogaño venerables matronas, se reconocerán en la foto.
En esta otra vemos también a la Paquita haciendo de Curro Jiménez, acompañada de una amiga. Obsérvese lo brioso del corcel y las dificultades de su palafrenera para controlarlo.
Aquí aparecen mis padres, Toni y Paquita, de novios. Ella ataviada de Hija de María, y él con rostro espantado, parece ser que momentos antes había comprobado ante un espejo cómo le quedaba el trajecico.
La foto de la izquierda se tomó en Sinarcas, el día de la boda de mi tío Vicente, de pie a la derecha junto a su esposa María, agachado a la izquierda mi padre, con otros hermanos y primos. A la derecha la única foto en la que aparecen juntos los siete hermanos con los abuelos, Vicente y Francisca. Se distinguen Miguel y Enrique por su indumentaria más "sofisticada", ya que ellos estaban trabajando fuera en ese momento. Véase también el contraste entre los trajes "de mudar" y el suelo de tierra asomando los sarmientos por los lados.
Parte de la familia, con unos primos, en plena faena. Mi padre con una horquilla que servía para arrimar los haces de aliagas y leña de monte bajo a la boca del horno, soportando un calor infernal. Por la humareda negra da la impresión de que acaban de encender el horno para cocer la "hornada". El abuelo Vicente con un molde doble para tejas en la mano.
En la de grupo, aparece mi padre empuñando el barral y dando de beber al tío Torres, a continuación su mujer, la tía Encarna, luego mi madre de blanco; sentada, también de blanco y con un gran collar, la Encarnita. Al resto no los puedo reconocer.
Herminia y Felipe, primos de mi madre
Mi madre con algunos de sus amigas y amigos |
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